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Delfines tiene un gran cerebro y unas sociedades tipo humano. Foto Pixabay

No parece quedar duda: las ballenas y los delfines viven como los humanos: en grupos sociales cerrados, se enseñan entre sí e incluso tienen dialectos regionales, Tal cual las sociedades humanas.

Eso sugiere un estudio publicado en Nature Ecology & Evolution, que relaciona la complejidad de la cultura cetácea y su comportamiento con el tamaño de sus cerebros.

En la investigación se generó una gran base de datos de información sobre el tamaño del cerebro y el comportamiento social de 90 especies distintas de delfines, ballenas y marsopas. Se encontró evidencia fuerte de que estos animales tienen rasgos sociales y conducta cooperativa sofisticada, similar a varias de la cultura humana.

Son características relacionadas con el tamaño del cerebro su expansión o ‘encefalización’. Es decir la cantidad de masa cerebral en relación con la masa corporal total del animal.

Para los investigadores, los rasgos que ballenas y delfines comparten con humanos y otros primates incluyen:

  • Trabajo conjunto para beneficio mutuo;
  • enseñanza de cómo cazar y caza cooperativa;
  • empleo de herramientas;
  • vocalizaciones complejas, ‘conversaciones’ entre dos y dialectos regionales;
  • silbidos exclusivos de cada individuo;
  • reconocimiento del nombre;
  • cooperación con otras especies, como con los humanos y más;
  • cuidado de los más jóvenes, así no sean los propios;
  • juegos.

Susanne Shultz, una de las autoras, bióloga evolutiva de la Facultad de la Tierra y Ciencias Ambientales de la Universidad de Manchester, expresó que “como humanos, nuestra capacidad para interactuar socialmente y cultivar relaciones nos ha permitido colonizar casi todos los ecosistemas y ambientes del planeta. Sabemos que las ballenas y delfines tienen cerebros excepcionalmente grandes y sofisticados anatómicamente y por lo tanto crearon una cultura marina similar. Desafortunadamente no imitarán nuestras metrópolis y tecnologías dado que no evolucionaron dedos opuestos”.

Para Michael Muthukrishna, otro de los investigadores, de la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres, “este estudio no es solo sobre la inteligencia de ballenas y delfines, tiene importantes ramificaciones antropológicas. Para una teoría más general de la conducta humana, necesitamos entender qué nos hace a los humanos tan distintos de otros animales. Y para hacerlo, necesitamos un grupo de control. Comparados con los primates, los cetáceos son un grupo más ajeno de control”.

Tomado de: Periódico El Colombiano

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