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Las quejas ciudadanas dan cuenta de la explotación que se hace en la rivera del afluente que recorre cerca de 49 mil hectáreas en 7 municipios de la regional Tequendama

Mediante visita técnica, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR pudo determinar que en zona de ronda del río Apulo, especialmente en el tramo que cursa entre el municipio del mismo nombre y La Mesa, se están adelantando labores no permitidas de extracción y disposición de roca, por cuenta del tránsito frecuente de volquetas por la zona.

Aunque en esta denuncia puntual no fue posible determinar quiénes realizan la extracción, una vez se haya identificado al infractor, la Corporación iniciará un trámite administrativo de carácter sancionatorio, con curso a la Fiscalía General de la Nación por el delito de afectación ambiental, ya que está modificando el cauce del río, lo que podría presentar múltiples riesgos para la comunidad, especialmente en época de altas precipitaciones y creciente súbita.

Así lo señala Carlos Gabriel García, director regional en Tequendama de la CAR: “la alteración del cauce es la situación más preocupante en este caso, pues cuando no se tiene conocimiento técnico para ejecutar la labor, se genera un daño ambiental, dado que se cambia la trayectoria del río, aumentando la probabilidad de inundaciones en predios aledaños”.

Son tres las empresas que, particularmente en la región del Tequendama, cuentan con los permisos de la Autoridad Ambiental para realizar extracción de roca, no obstante vigilar con rigurosidad la acción de vecinos, foráneos, constructores y en general, personas que buscan apropiarse de este material en los ríos, puede ser complejo y representar a mediano y largo plazo, una amenaza latente para las personas que viven en las riveras.

En la última década, son 11 procesos por afectación a la ronda que se han abierto en la Dirección Regional Tequendama, incluyendo infracciones como extracción de piedra e invasión con construcciones ilegales, principalmente en los municipios de La Mesa, Anapoima y Apulo.

Cabe señalar que en caso de que una empresa o un particular requiera adelantar una actividad de este tipo, deberá solicitar el permiso ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales – ANLA y posteriormente, presentar un plan de manejo a la CAR, con el cual se asegurará la conservación del área a medida que se desarrolle la explotación, a fin de mitigar el impacto ambiental.

Tomado de: Corporación Autónoma Regional Cuncinamarca CAR

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