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Los Farallones de Citará son una cadena montañosa, sobre la cordillera occidental. Foto: Cortesía Corantioquia

Como parte de un proyecto de Corantioquia, los farallones de citará fueron declarados área protegida.

En las entrañas de la Reserva Forestal Protectora Farallones de Citará, vive el oso andino o también conocido como oso de anteojos. El animal (Tremarctos ornatus) es una de las ocho especies de osos en el mundo, pero la única que habita Sudamérica, desde Venezuela hasta Argentina.

Este animal es conocido en Colombia como oso de anteojos, pues sus ojos están enmarcados entre pelos blancos que forman un círculo.

Pero como tantas otras especies, el oso andino es vulnerable debido a la degradación del ecosistema que habita.

Según la bióloga Adriana Ramírez, experta externa consultada por EL TIEMPO, es común que el animal, que vive en bosques nublados, se desplace hacia las zonas habitadas en busca de alimento, pues su territorio se hace cada vez más pequeño debido a prácticas como la tala de árboles.

Ante la presencia de los osos en las poblaciones, muchos habitantes optan por matarlos, a pesar de que son vegetarianos y se alimentan de cogollos de palmas y bromelias.

De allí, la necesidad de delimitar este lugar, que está relacionada a la iniciativa del corredor de osos andinos que está desarrollando Corantioquia, con apoyo de entidades públicas y privadas, de la comunidad campesina y de las autoridades municipales.

Para la bióloga, la importancia de los corredores de este tipo, radica en que “estos espacios amplios y ricos en recursos vuelven a convertirse en zonas apropiadas para las especies y esto permite que no corran los mismos riesgos de extinción”. 

El proyecto de Corantioquia, además de haber delimitado esta zona, tiene implementado un plan de manejo que incluye estudios de biodiversidad, geología y especies maderables. Además, la entidad busca hacer inventarios de vegetación actualizados y programas de saneamiento ambiental. Incluso, existe un programa de guardabosques, para preservar en buen estado el territorio y para asegurarse de que las medidas implementadas protejan la vida de especies como el oso andino.

Los árboles son esenciales para la supervivencia de estos animales, porque aunque no son muy grandes, tienen garras que les permiten subir a las copas y hacer camas donde dormitan, agregó Ramírez.

Los Farallones de Citará son parte de una Reserva Forestal habitada también por 164 especies de aves, 2.700 clases de insectos y 823 tipos de plantas. Así, sus montañas poseen una importancia ecológica indiscutible, debido a su gran biodiversidad.

Por lo mismo, las 30.075 hectáreas que componen este espacio, corresponden a una de las seis áreas protegidas de Corantioquia en el Suroeste antioqueño. Desde 2008, esta corporación se ha dedicado a preservar este ecosistema, iniciativa que hoy permite la protección de animales como el oso andino.

Estos espacios amplios y ricos en recursos vuelven a convertirse en zonas apropiadas para las especies y esto permite que no corran los mismos riesgos de extinción

La zona es una importante fuente de agua, pues contiene los nacimientos de La Chaparrala, Los Monos y el río Pedral, afluentes que surten los acueductos municipales de Ciudad Bolívar, Betania, Hispania y Andes. De hecho, la zona es considerada uno de los núcleos hidrográficos más importantes de la región.

El territorio cuenta con ecosistemas de bosques húmedo, subandino, andino y páramo. Las condiciones climáticas y la biodiversidad vegetal convierten estas hectáreas en las únicas capaces de albergar a los osos de anteojos, pero también a otras especies de la región, cuyo peligro es mayor, pues se encuentran en vía de extinción, como el lorito de cara oxidada, el tororoí o la cotorra montañera.

Tomado de: Periódico El Tiempo.

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