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Uno de los leones seguidos en Tsavos, Kenia. Foto Bruce D. Patterson, The Field Museum

Al haberse apoderado del 50 al 70 % de la superficie de la Tierra, los humanos están acorralando los mamíferos y los siguen desplazando.

Un estudio en Science sugiere que los mamíferos que viven en hábitats modificados por los humanos se mueven dos a tres veces menos lejos que los que están en áreas no tocadas por la mano del hombre.

Ese patrón es consistente en todos los continentes, desde los elefantes de las selvas africanas a las ardillas antílopes de Norteamérica.

El estudio fue adelantado por Marlee Tucker del Senckenberg Biodiversity and Climate Research Centre en Alemania, siendo según los autores el primero en analizar el movimiento de los mamíferos globalmente.

“Todos los organismos necesitan espacio”, expresó el coautor Bruce Patterson, de The Field Museum en Chicago. “Requieren espacio para obtener sus recursos, hallar parejas y desarrollar sus servicios ecológicos. Por ejemplo, los murciélagos necesitan espacio para consumir insectos y polinizar plantas (servicio estimado entre 3500 y 50 000 millones de dólares solo en Estados Unidos), y los depredadores lo requieren para cazar y controlar las poblaciones de otras especies.

En el estudio, más de 100 investigadores contribuyeron con información de 803 mamíferos de 57 especies. Patterson, por ejemplo, siguió 3 leones en Kenya. Uno de ellos patrullaba un área del doble del área de Chicago (1400 kilómetros cuadrados) para encontrar comida, atraer parejas y repeler intrusos.

Pero la pérdida de hábitat y su fragmentación afecta esas conductas animales básicas. Tumbar la selva es un ejemplo de pérdida de hábitat y construir una carretera, de fragmentación. Cuando los espacios se hacen muy pequeños o aislados, los animales no pueden visitarlos, cambiando el uso de su espacio.

Así, se afectan los recursos de los que dependen y así los animales no pueden vivir en esos espacios reducidos.

Unos se acomodan mejor, como los ratones, pero otros como los eones, tigres y elefantes no pueden vivir con muchos humanos cerca.

“Es importante que los animales se muevan, porque así tienen funciones ecológicas importantes como transportar nutrientes y semillas. Además, los movimientos de los mamíferos reúnen distintas especies, permitiendo la interacción en la cadena alimenticia. Y si se mueven menos no pueden cumplir ninguna de esas funciones”, comentó Marlee Tucker.

La amenaza se cierne sobre todas las especies: los efectos de la pérdida de hábitat o fragmentación no discriminan por ubicación geográfica, tamaño corporal o el puesto de la especie en la cadena alimenticia.

Tomado de: Periódico El Colombiano

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