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Jaguar pintado al costado del puente.

El cóndor de los Andes, lechuzas, iguanas, leopardos, pelicanos, patos y flores con colores que embellecen a su paso, así es como hoy se ve el puente peatonal de la Despensa en Soacha, gracias a unos murales de arte urbano que son la inspiración de artistas jóvenes y emprendedores, quienes traen a la congestionada y caótica autopista sur, algo de la naturaleza de Colombia.

Ejemplares de flora y fauna imponente y mágica se observan solo después de usar pinturas en aerosol y mucha dedicación, admirados por la gente que pasa por aquí, quienes pueden disfrutar y perderse, por qué no, en la inmensidad y belleza que estos animales representan.

Muy temprano iniciaron las tareas de diseño para hacer estas obras urbanas.  Y es que como si fuera un sueño difícil de lograr, las autoridades municipales y ambientales de la mano de las empresas de este sector de Cundinamarca, se reunieron para devolverle la vida a este espacio público.

Este era un lugar donde en el pasado las basuras, la inseguridad, las malas prácticas de limpieza y la ausencia de naturaleza eran el común denominador. Hoy es un espacio recuperado, gracias también al liderazgo de la Asociación de Industriales de Cazucá – AINCA quienes tenían claro el valor de lo que como empresa deben entregar a la sociedad y deben procurar mejorar, para la tranquilidad y conexión con el medio ambiente.

Andrea Ramírez es la directora de AINCA, orgullosa del trabajo y del espacio que hoy es para la gente señala que, “este es un proyecto de embellecimiento de entornos, es por eso que el trabajo en el puente peatonal de la Despensa, nos permite recuperar este espacio público, pues es un lugar que antes tenía un arte urbano sin ningún mensaje relevante para la comunidad, y decidimos apoyar el arte urbano con fundamentos ambientales, para dar a la comunidad un mejor entorno social”.

Andrea está detrás del trabajo que hacen estos artistas, los cuales, mostraron su interés por plasmar naturaleza en estas enormes paredes que resguardan el puente peatonal. Los cinco jóvenes de los murales le agradecen a ella y su asociación, la oportunidad de hacer arte; son jóvenes del sur de Bogotá que desde siempre quisieron trabajar de la mano con la comunidad y así dejarles un pedazo de naturaleza cerca a sus zonas de paso.

El trabajo titánico de estos artistas, apoyados por la CAR, la alcaldía y AINCA tomó varias semanas para hacerse realidad. Pero el mensaje y el valor ambiental bajo el sueño de recuperar zonas abandonadas y grises, no tiene precio para la comunidad. AINCA, además, trabaja en iniciativas como: huertas urbanas, reducción huella de carbono, capacitación a comunidades con los niños Industrialitos y la recuperación de espacios públicos en la que día a día han avanzado.
Andrea se queda viendo detenida y reflexivamente las pinturas logradas y reflexiona para asegurar que, “las empresas de Cazucá en Soacha, estamos tratando de devolver algo a la sociedad vecina, queremos trabajar en una Producción Más Limpia que haga nuestros negocios sostenibles y amigables con el medio ambiente, pero eso se logra con la identidad de la gente y de nuestras empresas con el municipio, por ejemplo, con este puente por donde todos pasamos. Soacha tiene bosques de niebla, humedales, sistemas ecológicos que todos debemos conocer y valorar”.

Sin duda, quienes pasan por el peatonal de la Despensa son testigos de un cambio radical en su municipio. La gente tiene cierto respeto o conciencia de cuidar esta zona, gracias a los grandes ojos de los animales, plasmados allí, que los ven y los vigilan, como reclamando que los protejan y los defiendan. También hay quienes, además, aprovechan las pinturas para desacelerar el paso, contemplarlas y tomarse fotos con ellas de fondo. Un cambio en un punto de la avenida, donde al igual que en todo el municipio, hace falta que el poder de la naturaleza y su grandeza hagan un llamado a la conciencia.

 

Tomado de: Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca.

 

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