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Imagen Ecos del Gualí

Este 21 de febrero se celebra el día mundial para la protección de estos carismáticos mamíferos que están amenazados por la cacería y la transformación de su hábitat. Estos datos lo harán involucrarse en la causa, pues de su supervivencia depende el bienestar humano

Ternura. Esa es la reacción que mayoritariamente genera la imagen de un oso andino entre el citadino promedio. Las fotos y los videos que cada tanto se publican en redes y en los medios de comunicación obtienen miles de ‘likes‘y son compartidas cientos de veces por personas que, aunque nunca los han visto en vivo y en directo, sienten empatía por ellos.

Sin embargo, esta imagen carismática se transforma radicalmente en los bosques de niebla y en los páramos donde habitan estos mamíferos. Allí la situación para ellos es a otro precio. Los osos andinos, también llamados de anteojos por las manchas blancas alrededor que tienen alrededor de los ojos, son capaces de convivir de manera armónica con las personas, pero estas no le otorgan un trato recíproco.

En 2016, en Junín, Cundinamarca, un oso fue encontrado muerto, generando la primera condena judicial por la cacería de un animal silvestre. Un años después, en el Parque Nacional Doña Juana – Cascabel se encontraron dos garras y una amenaza escrita en contra de los osos. Por esa época también se difundió la fotografía de un ejemplar muerto con sus cazadores exhibiéndolo como un trofeo.

Estos casos despertaron la preocupación por el estado de esta especie emblemática que por su característica de “jardinero” o dispersor de semillas, es también el guardián de los páramos y el agua de Colombia. Para colaborar en su conservación, Semana Sostenible en alianza con Parques Nacionales presenta estas 13 razones que lo harán enamorarse del oso andino y entender la importancia de que siga existiendo.

 

 

 

Tomado de: Revista Semana.

 

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