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La curiosidad por conocer la nieve, llevó a Juan Camilo Espinosa Yazo, Jorge Alfredo Ávila Yazo, Anggi Casas y Santiago Casas, a explorar la zona de páramo en Santa Isabel, entre los departamentos de Risaralda, Caldas y Tolima. Lo que nunca imaginaron los menores es que esta iba a ser una aventura “inolvidable”, que los convirtió en protagonistas de una historia ambiental.

Johana Cristina Ovalle Ávila, directora de la Fundación Voces de Equidad, narró que la semana anterior los cuatro adolescentes, tomaron la iniciativa de buscar un guía y llevar consigo un equipo mínimo de fotografía, pues la idea era congelar en el tiempo cada momento de esta travesía.

A lomo de mula Juan Camilo, Jorge Alfredo, Anggi y Santiago, emprendieron un recorrido por un camino empedrado y a medida que avanzaban fueron encontrando la belleza natural que custodia el páramo de Santa Isabel. Cada paraje natural iba quedando guardado en el recuerdo de los adolescentes y en el disparo de un cámara.

Y en medio de esa travesía, “tuvieron la gran suerte de encontrarse con una pareja de cóndores en un sector del páramo.

“Los cóndores al percibir la presencia de los niños no se asustaron o alertaron, se quedaron ahí posando con ellos”, contó Ovalle.

Y es que la suerte de estos jóvenes exploradores, les permitió captar muy de cerca la belleza de esta ave considerada como un símbolo nacional de Colombia.

“Todo fue de una manera muy casual, porque inclusive nosotros hemos tratado con expertos y la gente de Cortolima (pero no ha sido posible). Es una suerte total, porque por lo general los cóndores le huyen al ser humano.

“Y para poder captarlos es muy difícil, a nivel latinoamericano son pocos los sitios y países en los cuales se pude dar el avistamiento, así de una manera tan directa”.

En el lugar había dos machos y una hembra, especies que sin temor alguno posaron ante el lente de los menores desplegando sus alas para dejarles ver su majestuosidad.

La importancia de este encuentro es que el cóndor de Los Andes está actualmente declarado en peligro de extinción en Colombia y a nivel mundial es una especie considerada casi amenazada, tanto así que se calcula que la población de estas aves en el país no supera los 150 individuos.

“Infortunadamente está en riesgo porque empolla un huevo una vez al año, además de esto, son animales monógamos, quiere decir que tienen una sola pareja en toda su vida, en este sentido se vuelve más difícil la reproducción de esta especie y por otro lado está la invasión que se da por parte del ser humano a los páramos”.

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