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La muerte de las tiburones fue detectada por un buzo ruso que encontró en el fondo del mar, en el santuario marino de la Isla Malpelo, en el Pacífico colombiano, los cuerpos mutilados de los animales. Los responsables utilizaron buques con bandera de Costa Rica.

La matanza ilegal de tiburones por sus aletas es un problema en escala masiva, según Oceana.

“Se ha estimado que el número de tiburones que se mata cada año para obtener sus aletas podría llegar a 73 millones”, le dijo Perry a BBC Mundo. Los datos son de un estudio publicado en la revista Ecology Letters en 2006.

Hay una gran discrepancia entre el precio de la aleta y de la carne. Así que cercenan las aletas y tiran el resto del cuerpo, a veces el animal todavía vivo es lanzado al marAllison Perry, Oceana

“Hay una gran discrepancia entre el precio de la aleta y el de la carne, que además por el tamaño de los tiburones es difícil de almacenar. Así que cercenan las aletas y tiran el resto del cuerpo. A veces el animal todavía vivo es lanzado al mar, pero no durará mucho tiempo”.

La práctica de cortar las aletas y tirar al mar el cuerpo del tiburón, conocida como cercenamiento de aletas, está en aumento. Y ello se debe a la demanda creciente en las comunidades chinas por sopa de aleta de tiburón, un plato de lujo, considerado símbolo de estatus y conocido como alimento de emperadores desde la dinastía Ming. Actualmente es servido, por ejemplo, en ocasiones especiales como bodas.

“Ahora, con el crecimiento económico y el aumento del poder adquisitivo, fundamentalmente en China, la demanda ha aumentado mucho. En Hong Kong, un plato de sopa se vende hasta en US$100”, dijo Perry a BBC Mundo.

Prohibiciones en papel

Uno de los mayores problemas es la falta de controles y de un manejo efectivo de la pesca de tiburones a nivel internacional, asegura Oceana.

No existe una prohibición global en la materia. Algunos países legislaron para prohibir el cercenamiento de aletas en sus aguas o por su industria pesquera. Es el caso de Colombia y Costa Rica, pero se trata de especies altamente migratorias que se encuentran muchas veces en aguas internacionales y atraviesan fronteras.

Aletas de tiburón

“En aguas internacionales la pesca de tiburones cae bajo la jurisdicción de organismos y reglamentos regionales. Por ejemplo, la Unión Europea prohíbe el cercenamiento, pero hay fallas que hacen de estas reglas imposibles de aplicar en la práctica”, señaló Perry.

Cuatro de las principales naciones que pescan tiburones están en Europa: España, Francia, Portugal y el Reino Unido. Los buques españoles pescan los tiburones y venden por un lado las aletas y por otro la carne, para la cual hay mercado en algunas naciones europeas.

Una de las dificultades, según Oceana, es que las normas europeas no requieren que las aletas y el cuerpo del tiburón sean desembarcados en el mismo puerto, por lo que el control efectivo es prácticamente imposible. Esta semana se espera que la Comisión Europea anuncie medidas para corregir esta omisión.

La ausencia de reglas claras a nivel internacional crea un sistema confuso. Es ilegal que buques europeos maten un tiburón, cercenen sus aletas y tiren el cuerpo al mar. Pero no es ilegal que maten al tiburón si cortan sus aletas y también venden la carne.

Reacción en Colombia

Luego del incidente en la Isla Malpelo, Colombia inició sanciones a las embarcaciones involucradas. La responsabilidad última sería del país de bandera de los buques, Costa Rica en este caso.

“El país centroamericano ha manifestado su total apoyo para contribuir a la lucha contra la pesca ilegal en áreas protegidas. Ellos mismos tienen este problemas por parte de embarcaciones de su misma bandera en el Parque Nacional Isla del Coco”, dijo a BBC Mundo Sandra Bessudo, bióloga marina y Alta Consejera Presidencial para la Gestión Ambiental, la Biodiversidad, Agua y Cambio Climático en Colombia.

“Todos los barcos observados tenían bandera costarricense. En otras oportunidades se han encontrado embarcaciones de bandera ecuatoriana”.

Todos los barcos observados tenían bandera costarricense. En otras oportunidades se han encontrado embarcaciones de bandera ecuatorianaSandra Bessudo, Alta Consejera Presidencial para la Gestión Ambiental, la Biodiversidad, Agua y Cambio Climático en Colombia

Colombia envió a Costa Rica una carta informando de los nombres de las embarcaciones observadas en el Santuario de Malpelo para buscar apoyo que permita realizar sanciones pertinentes.

“Igualmente, se ha solicitado que se informe a todas las embarcaciones que salgan de los diferentes puertos que quede clara la prohibición de pesca en aguas colombianas sin los respectivos permisos por parte de las autoridades, y que se incluya expresamente la prohibición de pescar en áreas protegidas”, agregó Bessudo.

Colombia ya tiene un Plan de Acción para la Protección y Conservación de Tiburones, Rayas y Quimeras. Junto a Costa Rica, Panamá y Ecuador está además llevando a cabo investigaciones científicas de seguimiento de especies por métodos satelitales y acústicos.

De acuerdo a Sandra Bessudo, “el objetivo es corroborar que se trata de especies migratorias, que comparten el corredor marino de Conservación del Pacífico Este Tropical (CMAR) y conocer sus movimientos en éste con el fin de tener información que permita establecer medidas de conservación”.

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