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Esta historia se remonta al perfil de vida de uno de los hombres más visionarios y con ideas más fuera de tono, increíbles y hasta locas para algunos en Colombia. No en vano, acuñaba una frase muy cierta: “No existen sueños grandes, sino mentes pequeñas”. Así, con ese extrovertido carácter, era conocido don Jaime Duque, el creador del parque temático que lleva su nombre, ubicado en el municipio de Tocancipá.

Con alegría, Rafael Torres, quien es hoy gerente del Parque, recuerda cómo era su padre: “Él nos contaba que en aquellas épocas cuando era muy pequeño, en su pueblo natal Villa María, Caldas, era muy conocido por su particular forma de ser, muchos creían que era chiflado, demasiado soñador, y un empedernido por las causas raras o medio perdidas. Pero él jamás aceptaba que le dijeran: ¡No vas a poder! Porque le decían mucho eso cuando contaba el sueño de tener una réplica de Disney World, pero a lo colombiano que tuviera un ambiente de naturaleza, con las insignias más importantes del mundo. Pero ya ven, lo hizo, logró”

Este hombre de anhelos gigantes, tuvo siempre como polo a tierra a la persona encargada del embellecimiento del Jaime Duque. El estilo, algunos toques importantes y sutiles, se los debe a su mano derecha y gran amor de su vida, doña Amparo Quino de Duque. Fueron desde siempre de esas parejas que se complementan el uno al otro, por eso, lograron construir un lugar lleno de magia y curiosidades, en compañía de sus hijos.

Hoy, recuerdan que el Parque Jaime Duque en principio, tuvo que sortear varias dificultades hasta garantizarse que cumpliera por completo con la normativa en diferentes temas y requerimientos de todo tipo para poder operar.

Con todo y eso, don Jaime con su pericia y sus ganas de crecer, quiso ir por más. Fue entonces cuando pensó en crear el Eco Parque Sabana, una reserva ambiental con 20 mil plantas, donde además se promueve la conservación del Pico Verde, el Cóndor de los Andes y el Tití Cabeza Blanca.

Fue tanto el éxito, que pasó de registrar de 15 a 76 especies de aves, siete especies de mamíferos, dos de reptiles y un anfibio. Pero el sueño no se detuvo allí, pues también era un apasionado por las causas sociales, apoyando así obras en favor de la niñez y la vejez desamparada.

Este parque, junto a su fundador y de la mano de una familia de soñadores, es reconocido por la CAR por promover la recuperación del Cóndor de los Andes, y por tener una Fundación que brinda ayuda a los animales que se encuentran en tenencia o perdidos. Este parque es además un lugar propicio para niños, jóvenes y adultos que desean conocer la flora y fauna que tiende a desaparecer por el descuidado del hombre.

Hoy el Parque Jaime Duque continúa con las puertas abiertas. Allí todos los días llegan públicos de todo tipo, para hacer acercamientos y estudios para promover el cuidado del medio ambiente. Como asegura su hoy líder y gerente, Rafael Torres: “Seguimos trabajando en esta locura que se inventó Don Jaime Duque”.

Don Jaime Duque murió en 2007 a sus 90 años, hasta los 85 estuvo al frente de todo ¡por eso su legado jamás morirá!

Tomado de: Sala de prensa CAR

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