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A tres meses del inicio del contrato con la empresa Abecol Demoliciones y Construcciones S.A.S, para la demolición de la estructura ubicada en el predio Bambú, en los cerros orientales, solo está pendiente el desmonte del adoquín de la vía de acceso, labor que se realizará una vez el propietario retire todos los materiales aprovechables que están almacenados en el predio, producto de la demolición. 


El contrato, cuyo valor es de $575.261.716, monto que deberá ser asumido posteriormente por la constructora Kaisser CK SAS, responsable de adelantar dicha obra ilegal en suelo protegido, ha sido cumplido sin ningún tipo de incidente, minimizando todas las afectaciones a los vecinos del sector y sin afectaciones a las especies de fauna y flora de la zona. 


Los residuos producto del proceso, que alcanzan los 1.533 metros cúbicos, han sido transportados por cuatro volquetas en 219 viajes, hacia la escombrera San Antonio en Bogotá, sitio de disposición final de Residuos de Construcción y Demolición RCD, y que cuenta con la respectiva licencia y permiso. Los residuos son utilizados para rellenar la cantera que funcionó allí en años anteriores. 


Estos contemplan material proveniente de concreto, mampostería, pañetes, entre otros, según la resolución 472 de 2017, que reglamenta la gestión integral de los residuos generados en las actividades de construcción y demolición; mientras que los residuos aprovechables como tubería, madera acopiada, perfiles metálicos y varillas se han entregado parcialmente a la empresa Kaisser, propietaria del predio, por ser materiales reciclables de su propiedad, y cuyo plazo máximo de retiro del material, es el 28 de noviembre. 


“Advertimos a las personas que insisten en construir en los Cerros Orientales que estas son las consecuencias, vamos a seguir ejerciendo autoridad ambiental y se seguirán adelantando las actividades por parte de la CAR y demás instituciones para el control del crecimiento de construcciones en estas áreas”, afirmó Néstor Franco, director general de la CAR.


Cabe recordar que esta construcción fue sancionada con orden de demolición en el año 2016 por parte de la CAR, pero no fue acatada por el propietario, por lo que la autoridad ambiental tuvo que apropiar recursos del presupuesto para asumir su desmonte.


Normativa

La sentencia del Consejo de Estado, cuya segunda instancia fue del 5 de noviembre de 2013, ordena a los propietarios, poseedores y tenedores de predios ubicados en la Reserva Forestal Protectora “Bosque Oriental de Bogotá” y en la franja de adecuación, “abstenerse de realizar conductas que perjudiquen el área protegida, así como a los Curadores Urbanos de Bogotá, observar en forma estricta la normatividad ambiental; abstenerse de conceder nuevas licencias, autorizaciones o permisos, que faciliten el desarrollo urbanístico o de construcción en el área de la reserva forestal protectora”.

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