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Un prototipo de desalinizador, creado por un investigador de la U. Nacional, puede producir hasta 13,5 litros diarios de agua dulce a partir de agua de mar y radiación solar. Una alternativa ante la angustiante sequía que viven las comunidades de La Guajira.

Se creó un dispositivo que pudiera convertir el agua salada en agua segura para el consumo de las comunidades Wayúu. es portátil, de bajo costo y que no necesitara ninguna fuente de energía externa, solamente luz solar, “Imagina que tienes una jarra con agua salada, un plástico transparente que pones encima de la jarra, y los rayos del sol”, explica el investigador. “El agua salada tiene la molécula de agua más un ion de cloruro. Cuando el agua se calienta con los rayos del sol se evapora y elimina el cloruro o ‘sal’. Al subir como vapor y chocar con el plástico se enfrenta a un cambio de temperatura. La temperatura exterior, al ser más fría, hace que el vapor de agua se condense y se precipite. El resultado: una o miles de gotas que se traducen en un pequeño chorro de agua dulce”, asegura. Aunque detrás del prototipo que se diseñó hay un soporte físico y matemático, el proceso es básicamente el mismo.

“Todos los materiales necesarios para su elaboración se pueden conseguir en una ferretería cualquiera, y las herramientas son básicas, porque el prototipo se orientó para que se pudiera hacer solo con las manos”, explica. Básicamente, está compuesto por un marco vertical de aluminio, una fibra textil sintética de color negro y un recubrimiento transparente de carboxilato (éster de acetato). “La superficie de color negra absorbe más rápido los rayos del sol y se calienta mucho más rápido, agilizando el proceso de evaporación del agua”, asegura. El prototipo mide alrededor de 1,20 m de ancho por 3 de alto, y tiene una inclinación de 45°. Su costo final fue cercano a los $850.000 y tiene una durabilidad esperada hasta de cinco años.

Tomado de: El Tiempo

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