Bogotá es la capital del segundo país más biodiverso del mundo, después de Brasil. En la ciudad hay más de 200 especies de aves, reptiles, anfibios y mamíferos que hacen de la ciudad un distrito silvestre y refugio de muchas formas de vida.  En la Secretaría de Ambiente, a través del Grupo de Monitoreo a la Biodiversidad, se lleva control de las especies de fauna y flora que habitan en los ecosistemas bogotanos, como los humedales y los parques ecológicos de montaña. Allí hemos registrado 184 especies de aves que suman más de 27 mil registros.

 En estos escenarios, realizamos seguimiento a los diferentes animales de fauna vertebrada que coexisten en estos espacios ambientales y que contribuyen a conservar los ciclos biológicos y a mantener la vida en la ciudad.  Entre los grupos de fauna vertebrada (aves, mamíferos, herpetos), el que más tiene registros, monitoreados por la entidad, es el de aves. Ellas, además de embellecer los paisajes y los cielos capitalinos, son indicadores de la biodiversidad y de los cambios que puede haber en un ecosistema. Actualmente estamos en época de migración, en la que Bogotá recibe visitantes de diversas partes del mundo que llegan en búsqueda de alimento, refugio y hogar.

En cuanto a mamíferos hay 220 registros que corresponden a nueve especies, entre las que se destacan el curí o la zarigüeya, son importantes para la ciudad porque controlan poblaciones de otros animales y, a la vez, son magníficos dispensadores de semillas. Así mismo, en los ecosistemas de la ciudad, también hay 116 registros de herpetos (anfibios y reptiles): tres especies de anfibios y seis de reptiles, que ayudan a identificar las características y el bienestar de estos espacios.

Tomado de Sala de prensa Secretaría de Ambiente

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