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Foto: Nasa

En el 2006, durante la vigésima sexta reunión anual de la Unión Astronómica Internacional, celebrada en Praga (República Checa) se tomó la determinación de quitarle la categoría de planeta a Plutón; un reconocimiento que tenía desde 1930, cuando fue descubierto por el astrónomo estadounidense Clyde Tombaugh y entró a ser parte de la familia planetaria que compone nuestro sistema solar. Entonces pasó a la categoría de planeta enano. Pero, recientemente, se ha abierto la posibilidad de recuperar dicho título.

Así, un planeta es un cuerpo celeste que se encuentra orbitando alrededor del Sol; tiene suficiente masa para generar su propio campo gravitacional y comportarse como un cuerpo rígido (mínima o nula deformación), que le permite tener una forma casi esférica gracias a su equilibrio hidrostático, y ha limpiado su órbita de cuerpos de menor masa en su órbita alrededor del Sol.

Un planeta enano es un cuerpo celeste que está en órbita alrededor del Sol; tiene suficiente masa para generar su propio campo gravitacional y comportarse como un cuerpo rígido (mínima o nula deformación), que le permite tener una forma casi esférica gracias a su equilibrio hidrostático; no ha limpiado su órbita de cuerpos de menor masa en su órbita alrededor del Sol, y no es un satélite.

Todos los demás objetos que orbitan el sol, excepto satélites, deberán ser referidos colectivamente como “cuerpos menores del sistema solar”.

Debido a estos criterios, Plutón pasó a ser planeta enano, al igual que Ceres –en el cinturón de asteroides– y los recientemente descubiertos Makemake, Eris y Haumea.
Ese cambio de categoría no cayó muy bien entre algunos científicos; particularmente, entre los geólogos planetarios, que consideran esta clasificación antiintuitiva.

Gracias a los descubrimientos hechos por la misión New Horizons en su acercamiento a Plutón en 2015 (curiosamente, Plutón era todavía un planeta cuando se lanzó New Horizons en enero de 2006), varios geólogos y científicos planetarios señalaron la importancia de buscar una nueva definición de planeta basada en criterios geofísicos y de actividad geológica; es decir, debería ser clasificado en términos de sus propiedades intrínsecas y no de sus parámetros orbitales o atributos extrínsecos.

Esta sugerencia fue hecha en un principio por el científico planetario Alan Stern, del South Western Research Institute, quien es el investigador principal de la misión New Horizons (respaldado por su equipo de trabajo).

El objetivo es presentar esta propuesta en la próxima reunión de la asamblea general de la Unión Astronómica Internacional, para que sea sometida a discusión. A esta iniciativa se han sumado geólogos planetarios y astrónomos de todo el mundo.

FUENTE: PERIÓDICO EL TIEMPO

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