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Hasta el momento van 2.442 animales afectados (la mayoría peces) y 1.530 animales rescatados.

Tras un mes del desastre ambiental del pozo Lizama 158, ubicado en Barrancabermeja (Santander), la Comisión Quinta del Senado llamó a rendir cuentas a los diferentes actores que podrían tener algún tipo de responsabilidad por el afloramiento de crudo, gas y lodo que empezó el pasado 2 de marzo.

El presidente de Ecopetrol Felipe Bayón fue el primero en ser citado.

“Lamentamos profundamente lo que ha sucedido y estamos comprometidos con solucionar esta emergencia. Nos responsabilizamos con el cierre definitivo del pozo, con la restauración, mitigación y futura compensación, y con el acompañamiento a las comunidades. Pedimos disculpas por este hecho que ha generado indignación, rabia e impotencia”, dijo e informó que desde el viernes a las 6:30 p. m. el afloramiento ya no está fluyendo.

El objetivo de la citación –que fue convocada por los senadores Jorge Enrique Robledo, Daira de Jesús Galvis y Manuel G. Mora– era responder a las preguntas que se hace Colombia: ¿por qué pasó lo que pasó?, ¿se podía controlar?, ¿de quién o quiénes es la culpa?

Aunque Bayón no supo responder el primer cuestionamiento, el senador Robledo sí lanzó una de las hipótesis que plantea la Sociedad Santandereana de Geotecnia: la posibilidad de que la presión, para que el crudo saliera disparado con tanta fuerza, haya salido de las aguas del embalse de Hidrosogamoso, ubicado a mayor altura que el pozo Lizama 158, a 16 kilómetros de distancia.

El escape se produjo a 220 metros del pozo 158 del campo Lizama, operado por la estatal petrolera en el corregimiento La Fortuna, más exactamente en el predio Las Palmas. El hecho hizo que unos 550 barriles llegaran a cuerpos de agua cercanos, contaminaran 24 kilómetros de la quebrada La Lizama y Caño Muerto, así como aguas del río Sogamoso.

Durante el debate, el presidente de Ecopetrol aprovechó para explicar las medidas que la empresa ha tomado para mitigar el impacto y dar un panorama en cifras. En materia ambiental han registrado 6.001 árboles manchados de crudo y 582 individuos no afectados, además de 2.442 animales afectados (la mayoría peces) y 1.530 animales rescatados –el 97 por ciento ha sido devuelto a una reserva natural en buenas condiciones–.

En cuanto al plan de emergencia con las comunidades locales, que se han visto afectadas por los 550 barriles de crudo derramados en los cuerpos de agua, Bayón aseguró que 81 personas –de 21 viviendas– han sido reubicadas, 121 han recibido acompañamiento médico y 426 personas de la comunidad (120 pescadores) han sido contratados para atender la emergencia.

Tomado del Tiempo.com

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