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La pesca podría verse afectada con el debilitamiento de las corrientes en el océano atlántico debido a que los glaciares se están derritiendo.

La regulación del clima mundial es debido a la circulación de las corrientes oceánicas, hoy en día se encuentran en su grado mas débil de desplazamiento.

Si se siguen debilitando podrían repercutir gravemente en  Estados Unidos y Europa hasta el Sahel y provocar una subida más rápida del nivel de los mares en la costa este de Estados Unidos”, avisa la Institución Oceanográfica Woods Hole, que participó en los estudios.

Esas corrientes marinas transportan de una zona a otra nutrientes, oxígeno, larvas de coral o peces, y permiten que los océanos absorban y almacenen dióxido de carbono (CO2), el principal responsable del cambio climático.

Los resultados revelan que la AMOC fue relativamente estable entre el año 400 y 1850 y empezó a debilitarse al principio de la era industrial.

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