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Más de 600 peces han muerto en las últimas dos semanas en el cuerpo de agua del parque Tulio Ospina, ubicado en el municipio de Bello, según Jhon Jairo Castrillón, líder voluntario de la Defensa Civil. La emergencia se presenta desde el pasado 3 de febrero, día en que se empezaron a observar decenas de animales muertos en todo el lago.

“A partir de ese momento dimos anuncio a las autoridades correspondientes para que tomaran las medidas respectivas”, contó José Ernesto Ramírez, otro de los líderes comunitarios de la Defensa Civil que ha estado al tanto de resolver la situación, pues su sede está ubicada en el parque y una de las áreas que manejan es la ambiental.

Añadió que la primera tarea que hicieron fue “retirar los animales muertos del lago, para evitar una posible epidemia o enfermedades que se pudieran presentar, debido a los malos olores y a la presencia de moscos y zancudos que generan los cuerpos en descomposición”.

A su llamado acudió la secretaría de Medio Ambiente del municipio de Bello, encabezada por Ana María Madrid, quien informó al Área Metropolitana, autoridad ambiental del Valle de Aburrá.

Actualmente esta institución se encuentra haciendo “un análisis macroscópico de las muestras de peces y pruebas de toxicología forense para evaluar si se usó algún producto tóxico o fue un fenómeno natural”, informó Víctor Vélez, profesional de Fauna de la entidad.

Versiones preliminares

Los resultados serán entregados este miércoles por la entidad. Sin embargo, una hipótesis sobre lo que generó la mortandad está relacionada con la reducción de los niveles de agua del lago, ya que “este es freático y su nivel depende del río y las aguas subterráneas que vienen del cerro Quitasol. Con el fenómeno de El Niño bajaron significativamente los niveles de agua y como consecuencia hay menos oxígeno y espacio para los peces, lo que pudo haber provocado la mortandad de los animales que, además, se encuentran en sobrepoblación pues casi no tienen depredadores y nadie los pesca”, comentó Diego Jaramillo ingeniero, adscrito a la oficina de Medio Ambiente de Bello.

Según Castrillón, la profundidad normal del cuerpo de agua es de 1,50 metros y actualmente está entre 70 y 80 centímetros.

Para compensar la falta de oxigenación natural, la Defensa Civil y la secretaría de Medio Ambiente instalaron una motobomba, que durante seis horas al día hace recircular el agua con el fin de regular el nivel de ph para que esté en condiciones óptimas para la vida de los peces, pues durante los primeros días de la emergencia estaba en 2 y lo normal es que se encuentre entre 8 y 10.

Los voluntarios de la Defensa Civil tuvieron también el apoyo de los bomberos que con mangueras ayudaron a la oxigenación del agua y cuentan con una lancha inflable para recoger los especímenes muertos que después proceden a enterrar con cal para evitar posibles afectaciones a la salud de las comunidades vecinas al Tulio Ospina.

Parte de un entorno

El parque es hogar de diferentes especies animales, entre ellas ardillas, patos, iguanas, garzas y tortugas.

En el lago del Tulio Ospina habitan tilapias negras. Una especie común en aguas de este tipo por ser “un pez muy rústico que soporta condiciones ambientales extremas como altas temperaturas o bajas de oxígeno”, afirmó Vélez.

Aunque tienen una gran capacidad de adaptación y una gran velocidad de reproducción, esta vez las condiciones ambientales jugaron en su contra en las aguas de Bello que redujeron su nivel.

Las autoridades locales y ambientales tratan de esclarecer las causas para prevenir este tipo de emergencia y evitar esta mortandad.

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